Magdalenas

#Masas, panes y repostería 15 febrero 2019

No desvelo nada si digo que las magdalenas (también llamada madalenas) es uno de los dulces más comunes y apreciados en Francia, España y Latinoamérica. Lo que mucha gente seguramente ignora es el por qué y el cómo se comenzó a elaborar este pequeño bollo, hecho de harina, huevos, azúcar o mantequilla y presentado en molde de papel rizado, y que nos puede recordad al bizcocho. Pues bien, si me acompañáis sabréis algo más sobre sus primeros pasos.


Todo parece indicar que las primeras magdalenas fueron elaboradas en el siglo XVIII, concretamente en el 1755, cuando el rey de Polonia y duque de Lorraine, Stanislas Leszczynski, invitó a una serie de personas a cenar al lujoso castillo que tenía en Francia. Debido a lo especial del acto el monarca polaco pidió a su una persona que formaba parte de su servicio que preparara algo especial que sorprendiera a los asistentes a la cena. Debido a este encargo, la cocinera Madeleine Paulmier elaboró una especie de pastelito que encantó a todos los comensales. Hasta tal punto quedó encantado Leszczynski que lo bautizó con el nombre de la creadora (Madeleine) y envió una remesa del nuevo dulce a su hija, nada más y nada menos que, María Leszczynski, esposa del Rey Luís XV. Poco a poco, las "madaleines" se convirtieron en habituales en cualquier evento cortesano de Paris y, de ahí se extendió su uso a toda Francia.


 


Hay otra versión menos extendida sobre el origen de las magdalenas ocurre en España. Se dice que en una de las etapas del camino de Santiago una joven llamada Magdalena, servía este bollo a todos los peregrinos con forma de concha, símbolo del camino. Es más, las hacía rugosas en la parte inferior para imitar la forma de la concha. Cómo podéis imaginar extendió su consumo por nuestro país.


 


Aunque muchos expertos se inclinan por la versión ocurrida en Francia, nadie pone en duda que la mujer que servía estos dulces a los cansados viajeros que peregrinaban hasta la Compostela fue la popularizó la forma de concha que, en un principio, fue la más extendida y usada a la hora de hacer magdalenas.


 


Hoy en día las magdalenas son unas acompañantes habituales en nuestro día a día, aunque le ha salidos unos duros competidores en los "muffins" y en los "cupcakes".